Carlos Amigo Vallejo.
Las nuevas tecnologías de la información y comunicación nos ofrecen la posibilidad de contar con un espacio de encuentro fraternal. Si en los inicios del siglo XXI, la firma digital, el formato electrónico y las comunicaciones on-line van imponiendo su huella en el conjunto de nuestras relaciones comerciales y administrativas como expresión, una más, de la real globalización; si a nuestros hijos se les educa en el acceso al conocimiento (aprehender - aprendiendo a aprender) con el empleo masivo de la información contenida en la red (en nuestro deseo de que no pierdan el espíritu crítico implícito en un auténtico discernimiento ni valores culturales propios que habrán de asumir en su desarrollo personal); si la misma información contenida en la red, de acceso facilitado conscientemente, se convierte en recurso óptimo para la manipulación y el dominio, la oportunidad de una “plataforma entre hermanos” no debe entrar en el capítulo de lo novedoso y de consideración banal.
En el marco de fidelidad a la Buena Nueva que conocemos y queremos consolidar – vivir en hermandad y transmitir, expresada en nuestro AMOR y fidelidad a Cristo y Nuestra Madre del SOCORRO, creemos que el deseo que acompaña a esta nueva realidad de encuentro, está perfectamente expresado en un texto de San Agustín que no pierde actualidad: “Y he aquí que Vos estabais dentro de mí, y yo de mí estaba fuera. Y por defuera yo os buscaba; y en medio de las hermosuras que creasteis irrumpía yo con toda la insolencia de mi realidad. Estabais conmigo y yo no estaba con Vos: manteníanme alejado de Vos aquellas cosas que si en Vos no fuesen, no serían. Pero Vos llamasteis, gritasteis, derrumbasteis mi sordera; centelleasteis, resplandecisteis, ahuyentasteis mi ceguera; derramasteis vuestra fragancia, la inhalé en mi respiro y ya suspiro por Vos; gusté, y tengo hambre y sed; me tocasteis, y encendíme en el deseo de vuestra paz”.
(Confesiones. Capítulo XXVII)
LA JUNTA DE GOBIERNO.